Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes

Convención contra la Tortura y otros Tratos y Penas Crueles, Inhumanos y Degradantes

El presente es uno de los principales instrumentos internacionales cuyo objetivo es prohibir el uso de la tortura y otros tratos y penas crueles, inhumanos y degradantes. Fue adoptado por la Asamblea General de Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1984. Aprobado por la República Argentina mediante la Ley 23.338 el 30 de julio de 1986. Ratificada por el Gobierno Argentino el 24 de septiembre de 1986. Se trata de uno de los instrumento en materia de derechos humanos que goza con jerarquía constitucional en los términos del artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional.

 

Artículo 1
1. A los efectos de la presente Convención, se entenderá por el término “tortura” todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los dolores o sufrimientos que sean consecuencias únicamente de sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentales a éstas.

2. El presente artículo se entenderá sin perjuicio de cualquier instrumento internacional o legislación nacional que contenga o pueda contener disposiciones de mayor alcance (…).

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